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| Os juro que la siguiente portada no es nada épica como esta... XD |
Tengo que decir que este es el segundo o tercer tomo en el que han vuelto a cambiar al traductor... Ahora la bonita de Marina Bornas nos regala perlas como cambiar el nombre de Zeno por Zeon (sí, a partir de ahora lo traducen siempre como Zeon... Hay que joderse.)
Dejando aparte mi mala leche sobre la bastante no profesionalidad, tanto de la traducción como de la rotulación (clonan textos en diferentes bocadillos perdiendo el texto original y más perlas varias... TraduccionesImposibles NO es profesional. Si revisasen alguno de los manga que hiciesen... En fin), pasamos a la reseña del tomo.
Ted derrota a Gyaron, pero a cambio de la victoria su libro sale ardiendo y vuelve al mundo de los mamodos. Eso sí, antes de desaparecer por completo, Cherish le da un beso (¡al fin un besoo! XD). La mamodo les dice a los protagonistas cuál es la puerta correcta y todos la cruzan prestamente.
En la por fin penúltima sala les espera el tonto de Keith (que vimos por primera vez cuando Kanchome obtuvo el chachi conjuro de multiplicación), que también ha absorbido el poder de Faudo, y como consecuencia ha aumentado en tamaño (aunque sigue siendo igual de mongolo). Pero los protas no pueden luchar contra él porque hay un gigamuro que no pueden atravesar por ningún medio posible.
Pero, ¡oh, sorpresa! El Doctor Enigma ha reunido a Sherry y Brago (¡les echaba de menos! welcome again~) en un helicóptero, y a Bari y a Gustav en otro. Brago hace desequilibrar a Faudo con un poderoso ataque gravitatorio, haciendo que su llegada a Japón se retrase un rato más. Bari y Gustav se lanzan contra Faudo y logran hacer un agujero en el cuello, justo en la sala donde están Keith y los protas. Pero él ha salido por la otra parte del muro... así que ahora será su turno para luchar.
Después de una encarnizada batalla, Keith acaba desapareciendo, no sin antes activar un dispositivo que hace que el muro vaya acorralando a los protagonistas contra la pared. Este muro está hecho de una poderosa presión de energía, por lo que si alguien acaba atrapado en él, será desintegrado hasta la muerte.
Zatch, tan valiente como siempre, se sacrifica para que el resto de sus compañeros puedan pasar por el muro mientras él se consume. Pero en ese momento Bari se pone encima de él para que Zatch pueda avanzar con el resto. Y por esto Gustav quema su libro, y Bari se va al mundo de los mamodos en un momento muy emotivo.
Por último tenemos a Cardio y a Earth luchando contra el monstruo que mantenía el corazón de Faudo latente mientras dormía. Los dueños de sus libros aprenden a luchar en equipo y parece que van a ganar la batalla... Pero quién sabe.
¡Ahora solo queda luchar contra Zeno! Mucha suerte, compañía~


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